Flatiron Building (175 Fifth Avenue) (1902)

Su nombre original es Fuller Building por ser construido para albergar la sede de “The Fuller Construction Company”. Sin embargo, pronto fue apodado como Flatiron por su parecido a las planchas de hierro de la época (Flat iron).
Y así es conocido hoy dia… Flatiron Building.
Ubicado en la intersección de Fifth Avenue con Broadway y 23rd y 22nd Street, en un triángulo en el que la construcción de un edificio era complicada. Pero este fue el resultado, un precioso edificio con designación de “landmark” e inscrito en “U.S. National Register of Historic Places”.
Diseñado por Daniel Burnham, arquitecto de la escuela de Chicago y con detalles del diseñador Frederick P. Dinkelberg.
Diseño triangular de estilo Beaux Arts con motivos renacimiento francés, de 22 pisos, uno de los cuales se añadió posteriormente, en 1905.
Un poco de su historia…
El terreno donde se encuentra ubicado fue comprado en 1857 por Amos Emo, quien construyó el importante Fifth Avenue Hotel y luego demolió el Germaine Hotel para erigir el Cumberland Building en su lugar.
Con el tiempo el terreno pasó por varias manos hasta llegar a Harry S. Black, director de “The Fuller Company”, empresa constructora especializada en rascacielos. El nombre original del edificio fue un homenaje a George A. Fuller, fundador de la empresa, fallecido poco tiempo antes.
La idea inicial era construir un rascacielos y situar allí sus oficinas centrales. Y así fue, allí estuvieron hasta su traslado en 1929 al edificio Fuller Building en 41 East 57th St. al lado de Madison Ave., otro de los bonitos edificios que nos hacen conocer mejor Nueva York.
Muy diversos inquilinos, oficinas, negocios, han pasado por el Flatiron, desde editores y aseguradoras, hasta el sindicato del crimen Murder Inc. “grupos del crimen organizado”,… casi nada.
En aquel momento la zona estaba algo deteriorada. En 1911, la apertura de la famosa “Taverne Louis” dio algo de impulso a esta zona “caída” antes de tener que cerrar debido a la prohibición.

La parte acristalada que vemos en la esquina fue un empeño de Black para poder alquilar el espacio, algo que no agradó al arquitecto porque perdía parte del encanto y, además, ocultaba las columnas.
Este espacio estuvo alquilado por un tiempo a United Cigar Stores, que lo cedió temporalmente a la armada como centro de reclutamiento ante la I Guerra Mundial.
A mediados de siglo Walgreens ocupó este espacio, en una época en la que los inquilinos eran, principalmente, empresas de ropa y de juguetes.
En 1925 Harry S. Black vendió el edificio y, desde entonces, ha tenido diferentes propietarios.
Vamos al cotilleo… durante su construcción se hacían apuestas sobre los metros a los que llegarían los escombros cuando el viento lo derribara. De hecho, se le llamaba Burnham’s Folly (la locura de Burnham), pero aquí está.
Aunque parece leyenda urbana… la forma del edificio y su situación en esta intersección creaba remolinos de viento. Ello hacía que los vestidos de las señoras se levantaran, lo que provocaba que los hombres se apostaran allí para verlo (hay que tener en cuenta la época de la que hablamos, a principios del siglo XX).
La policía estaba permanentemente en la calle 23 “dispersándolos”, “largándolos”, “echándolos”,… Según se dice, la expresión popular 23 Skidioo (“lárgate”) puede surgir precisamente de esta situación.
Otra de las curiosidades del momento es que parece que el arquitecto no tenía ninguna intención de poner baños para las mujeres. Pero claro, había mujeres… y se decidió dividir los baños, los de hombres en los pisos pares (even) y los de mujeres en los impares (odd).

Como todo gran edificio que se precie tuvo sus grandes detractores y sus grandes defensores.
De hecho, fue llamado desde “monstruo” hasta “pedazo de pastel de tacaños”.
Incluso el escultor William Ordway Partridge, con obras tan bonitas como La Piedad de St. Patrick´s Cathedral, llegó a calificarlo como “una desgracia para nuestra ciudad, un ultraje a nuestro sentido del arte y una amenaza para la vida”. ¡Qué sorpresa!.
Nunca fue el edificio más alto porque ya estaba construido Park Row Building.

Hoy día, el Flatiron alberga muchas oficinas, incluyendo grandes empresas de publicaciones.
Pertenece a un grupo italiano que, con el tiempo, parece tener la intención de convertirlo en un hotel de lujo, ¿quién sabe?.
A lo largo de su historia ha sufrido diversas restauraciones y modificaciones, como los ascensores, el techo del vestíbulo, la sustitución de las puertas originales por estas giratorias, el reemplazo del cobre de algunas ventanas por pintura de ese mismo color, etc.
Esta es su historia y sus características y ahora es el momento de pararse un poco a contemplarlo…

El edificio…
Fachada de piedra caliza y terracota, da sensación de estar almohadillada. Con ventanas de cobre y en la parte superior, sus columnas y arcos, la cornisa, ornamentación de guirnaldas, figuras geométricas, caras, flores,… Es preciosa.
El esqueleto de edificio es de acero.
Su forma recuerda a una proa de un barco. La parte más estrecha redondeada mide solo 2 metros.
Es verdad lo que se dice… parece una columna griega, dividida en tres partes: base, cuerpo o fuste y capitel. Cuenta con elementos de estilo renacentista francés e italiano.

Y otra curiosidad… aunque parezca que su planta es un triángulo isósceles, en realidad es un triángulo rectángulo, con el ángulo recto en la intersección de 5th Ave. y 22nd St.
El Flatiron es un permanente protagonista. Lo vemos en fotografías como las de los grandes Edward Steichen o Alfred Stieglitz, en pinturas, por ejemplo de Childe Hassam, y en series, películas, anuncios…, es una gran estrella.
En su honor, el barrio se llama Flatiron District.

Recuerdo un día en el autobús, escuchando a unas turistas… ¡Mira qué edificio tan estrechujo! En fin…
Se puede visitar su lobby y su mini exposición de fotos del momento de su construcción.
Solo nos lleva 3 minutos, porque hay “cuatro” pero preciosas fotos. Es tan estrecho que no te da tiempo ni a saludar al conserje.
Para mí es uno de mis edificios de Nueva York… mejor dicho, es mi edificio de Nueva York.